lunes, 22 de diciembre de 2014
La espada
La espada
Es como una alondra de los mares… como el fuego
Atrás de la colina salvaje, salvaje en el puño de hierro.
La espada, esa víbora que silabea letras, sangre.
La durmiente secuencia de los astro, y el hielo de la muerte.
Gimiente
el mar va hacia el infinito cosmos.
Diamantes son las espadas… con gloria… con filo.
Atraviesa la madera, el eco de los bosques,
sobre un caballero andante,
el fuego sigue la perdida gaviota que silba el viento.
Es como una alondra de los mares… como el fuego
La brisa diminuta que se quiebra en el tiempo..
eres tiempo que paso a paso se muerde la fé.
La espada, la cruz, la vida de los guerreros.
Ausente de ti.. va el mareo.
Te pido la misma luz que hiere tus miembros dolidos
Te pido la sombra que anochece el tiempo
Dame el grito salvaje de la vertiente.
Allá están el cúmulo de fantasmas tras el viento
Tú, la rosa.
sábado, 21 de diciembre de 2013
La garra del pasado
La garra del pasado
Valéry, Paul: "Las obras no se acaban, se abandonan."
La garra del pasado viene a mis guaridas
Vuelve
Esa otra mirada del otro cielo latente
Se hace mar de aventura silenciosa
Aquí en esta soledad que irrumpe ese otro yo y tu
La garra vuelve a nacer
De ese nido.
Toda aventura nace de una daga que hiere
Los vientos son los pedazos del universo.
La garra del pasado viene a mis guaridas
De ese pozo profundo mas al mar
Más allá de toda permanencia
Te tiemblan las alas de gaviota
Querída mía
Mía en el desierto con los dados
Te me vuelcas en la dimensión del hoy.
Toma mi serpiente
Toma mi humo penetrante
Agita la lanza que te ausenta.
La garra toma el fruto
Decadencia
Soldados que van hacia el firmamento.
He de padecerte aún mas
En el surrealismo de tu cara girada.
Te suelto en la purificación de un silente recuerdo.
Sabías que no eras la muerte
Te fuiste
Con aquel otro enamorado
Explayado como una flecha de luz
Con todos los cuerpos hacia ti.
He de enumerarte cada día
Suplicio de gaviotas a lo lejos
Lejos
Como tu hora de llegada
Como la flor de herida
Sin la voz violadora de los crepúsculos
Neruda
Neruda en tu piel arrasadora de imagen.
Tu
Solo tu
Te me desgarras mas allá del azul y su espada.
Desmiente que el cielo se fue
Con el otro cielo que no se fue
Hacia donde nada es o será
Aventura
El abismo
El abismo
A Abelardo Castillo
Es un lugar de mil rostros oscuros
de jardines entre puertas abiertas,
una ilusión en las arpas desiertas
el abismo que no pierde los muros.
Es un lugar de ojos con los futuros
espejo de las praderas cubiertas
en el negro de las noches abiertas
entre las rocas de los rostros duros.
El abismo se cae por las noches
como los luceros de bellos coches
que andan en la ciudad con luces claras.
El abismo se vuela entre las rocas
que esparcen mares de las tenues bocas
de las bocas que callan blancas caras.
martes, 12 de noviembre de 2013
El Abismo
El abismo
A Abelardo Castillo
Es un lugar de mil rostros oscuros
de jardines entre puertas abiertas,
una ilusión en las arpas desiertas
el abismo que no pierde los muros.
Es un lugar de ojos con los futuros
espejo de las praderas cubiertas
en el negro de las noches abiertas
entre las rocas de los rostros duros.
El abismo se cae por las noches
como los luceros de bellos coches
que andan en la ciudad con luces claras.
El abismo se vuela entre las rocas
que esparcen mares de las tenues bocas
de las bocas que callan blancas caras.
lunes, 7 de octubre de 2013
Una nueva..
LA MANZANA DE FUEGO
La esperanza es el sueño del hombre despierto.
Aristoteles
La manzana de fuego quema pastos
Como los ruegos de las flores bellas,
Que van danzando con las tres estrellas
Entre miles recuerdos, seres castos.
La manzana de fuego quema pastos
Como los seres de las bocas bellas
Que van cantando contra las querellas
Por los parajes de los montes bastos.
Por los parajes de los verdes montes
Vuelan mariposas en horizontes
Llenos de manzanas de tenues fuegos.
Fuegos prendidos entre la mañana
De manzanas que esos vientos no baña
Por el frio que atenúa esos ruegos.
jueves, 11 de julio de 2013
Palomas azules en el horizonte
Palomas azules en el horizonte
Didicado a la Familia Tapia y a Leonardo Tapia ( In Memorian) con todo mi amor poema publicado en Sidney Australia, corregido por Josefa Prada como aporte literario.
Javier Dicenzo
( Aporte literario ( Corrección) de Josefa Prada)
Ha muerto un niño .
un pájaro .
un amigo .
La guerra no ha muert o
en mi pluma sangrienta .
He intentado encontrar el amo r
al buscar la pa z
el mundo me ha asesinado .
Por es o
buscamos amor
sin sabe r
que se olvida
qué encontrar.
muere el mund o
en mi pluma sangrient a
s e ha desolado la penumbra.
perdona amig o
busca y te busco en el amo r
t u muerte
me sumergió en un infierno .
¿ muerte, donde estás ?
Has anunciado la penumbr a
manos asesinas cayero n (no alcanzo a entender, ni a intuir)
en un otoño infinit o
A veces busco una hoj a
intento de primaver a
que la esperanza me vea ,
pensar en el cielo .
Por es o
en la lágrima sedient a
atrape la desolación .
H abrá paz
cuando una resurrección de mariposas
inunde la melancolí a
y desarme el arma
que ejecuta la vid a
latente grito que aniquila
palomas azules en el horizonte.
JAVIER DICENZO
Palomas azules en el horizonte
Palomas azules en el horizonte
Didicado a la Familia Tapia y a Leonardo
Tapia ( In Memorian) con todo mi amor poema publicado en Sidney Australia,
corregido por Josefa Prada como aporte literario.
Javier Dicenzo
( Aporte literario ( Corrección) de Josefa
Prada)
Ha muerto un niño .
un pájaro .
un amigo .
La guerra no ha muert o
en mi pluma sangrienta .
He intentado encontrar el amo r
al buscar la pa z
el mundo me ha asesinado .
Por es o
buscamos amor
sin sabe r
que se olvida
qué encontrar.
muere el mund o
en mi pluma sangrient a
s e ha desolado la penumbra.
perdona amig o
busca y te busco en el amo r
t u muerte
me sumergió en un infierno .
¿ muerte, donde estás ?
Has anunciado la penumbr a
manos asesinas cayero n (no alcanzo a entender,
ni a intuir)
en un otoño infinit o
A veces busco una hoj a
intento de primaver a
que la esperanza me vea ,
pensar en el cielo .
Por es o
en la lágrima sedient a
atrape la desolación .
H abrá paz
cuando una resurrección de mariposas
inunde la melancolí a
y desarme el arma
que ejecuta la vid a
latente grito que aniquila
palomas azules en el horizonte.
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