EN LAS PEQUEÑAS FLORES DEL EDÉN
Se que la esperanza
retoma instancias hermosas,
como esos pétalos
el jugo de las rosas.
Voy a inmortalizar los fuegos
las diademas de los rostros
el impenetrable lucero cósmico.
Voy a vivenciar la primavera
bella damisela
que en la esperanza
retoma el fuego sagrado
en las pequeñas flores del edén.
JAVIER DICENZO
miércoles, 30 de septiembre de 2009
domingo, 6 de septiembre de 2009
CALLANDO MARIPOSAS
CALLANDO MARIPOSAS
Callando mariposas,
bebiendo luz azul,
atrapo todo viento,
la exclamación fugaz.
Callando mariposas,
despierto con pasión,
caen noches de sal
entre juegos fogosos,
lejanos despertares,
la visión de cantar.
Callando mariposas,
Mirando en lo eterno
la placida luz roja,
arrullos de la mar,
va el tiempo lisiado,
con fe, con sol, corazas,
aparición de brazas
en trenes y fogón.
Callando mariposas,
rosas, calles y amor,
tiemblan miles de noches
en un barco sin flor.
Callando mariposas,
pájaros, lunas, rocas,
desbanda cada día
el fuego de las bocas
que salen a besar.
Javier Dicenzo
Callando mariposas,
bebiendo luz azul,
atrapo todo viento,
la exclamación fugaz.
Callando mariposas,
despierto con pasión,
caen noches de sal
entre juegos fogosos,
lejanos despertares,
la visión de cantar.
Callando mariposas,
Mirando en lo eterno
la placida luz roja,
arrullos de la mar,
va el tiempo lisiado,
con fe, con sol, corazas,
aparición de brazas
en trenes y fogón.
Callando mariposas,
rosas, calles y amor,
tiemblan miles de noches
en un barco sin flor.
Callando mariposas,
pájaros, lunas, rocas,
desbanda cada día
el fuego de las bocas
que salen a besar.
Javier Dicenzo
martes, 11 de agosto de 2009
sábado, 8 de agosto de 2009
HAY EN MI OTRA FORMA DE ESPIRITUALIDAD
Hay en mi otra forma de espiritualidad,
una puerta abierta a los jardines rojos
estrellas latentes en mi pecho.
Hay en mi otra forma de espiritualidad,
una flor agraciada por los vientos y el sol
con ramos de lirios exquisitos
en manos pequeñas de los niños.
Hay en mi otra forma de espiritualidad
canciones, besos, poemas, recuerdos.
En estas letras hay un azul mar
juegos con caracolas en redes
porque el poeta de mi alma
ha contemplado el sur de tu diciembre
en violetas preciosas de hadas y duendes.
Hay si
hay en mi otra forma de espiritualidad,
una puerta abierta a los jardines rojos
violentos soles del despertar
la ausencia en el caminos de hermandad.
JAVIER DICENZO
una puerta abierta a los jardines rojos
estrellas latentes en mi pecho.
Hay en mi otra forma de espiritualidad,
una flor agraciada por los vientos y el sol
con ramos de lirios exquisitos
en manos pequeñas de los niños.
Hay en mi otra forma de espiritualidad
canciones, besos, poemas, recuerdos.
En estas letras hay un azul mar
juegos con caracolas en redes
porque el poeta de mi alma
ha contemplado el sur de tu diciembre
en violetas preciosas de hadas y duendes.
Hay si
hay en mi otra forma de espiritualidad,
una puerta abierta a los jardines rojos
violentos soles del despertar
la ausencia en el caminos de hermandad.
JAVIER DICENZO
LÁGRIMAS EN EL LAGO DE SEPTIEMBRE
Lágrimas en el lago de septiembre,
juegos de infantes sobre las arboledas
donde la paz aterciopela
liras inminentes del pétalo azul.
Lágrimas en el lago de septiembre,
voces en los bosques mitológicos
laminas de oro en tigres sedientos,
como música cristalina del edén.
Lágrimas en el lago de septiembre,
verdes prados de lluvia estremecida
que hieren candidas manos.
Lágrimas fotos en el firmamento
fosos elegantes de música divina
ahuyentando los grises en mi alma.
JAVIER DICENZO
juegos de infantes sobre las arboledas
donde la paz aterciopela
liras inminentes del pétalo azul.
Lágrimas en el lago de septiembre,
voces en los bosques mitológicos
laminas de oro en tigres sedientos,
como música cristalina del edén.
Lágrimas en el lago de septiembre,
verdes prados de lluvia estremecida
que hieren candidas manos.
Lágrimas fotos en el firmamento
fosos elegantes de música divina
ahuyentando los grises en mi alma.
JAVIER DICENZO
martes, 21 de julio de 2009
PETRIFICADA POR LAS MIELES DE LA ETERNIDAD
Petrificada por las mieles de la eternidad
A Florencia
Intento ante mi desesperado grito dilucidar la angustia,
esta melancólica pasión por las flores
por los pájaros resucitados.
Intento amamantar las hojas de los otoños
y aparece ella
mi dama de rojos pétalos en el firmamento.
Me posesiona el sentido místico
ese despertar bajo las alondras de Florencia,
jugo celestial de néctares divinos.
El grito hecho palabra salvaje del miramiento,
acentúa el filo religioso de los dioses.
Se acercan las campanas cristalinas
junto al agua pura de los manantiales,
en las flores delicadas de mi dama.
Bella, bella diosa de los altares milenarios
petrificada por las mieles de la eternidad.
JAVIER DICENZO
A Florencia
Intento ante mi desesperado grito dilucidar la angustia,
esta melancólica pasión por las flores
por los pájaros resucitados.
Intento amamantar las hojas de los otoños
y aparece ella
mi dama de rojos pétalos en el firmamento.
Me posesiona el sentido místico
ese despertar bajo las alondras de Florencia,
jugo celestial de néctares divinos.
El grito hecho palabra salvaje del miramiento,
acentúa el filo religioso de los dioses.
Se acercan las campanas cristalinas
junto al agua pura de los manantiales,
en las flores delicadas de mi dama.
Bella, bella diosa de los altares milenarios
petrificada por las mieles de la eternidad.
JAVIER DICENZO
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